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9 de enero de 2026Arquitectura residencial en Punta del Este: entrevista a Sebastián Mengot
Proyecto culminado en el Barrio Pueblo Mío.
Sebastián Mengot es arquitecto uruguayo, formado entre Montevideo y California, con base actual en Manantiales.
Desde su estudio en La Barra desarrolla proyectos residenciales de media y gran escala, integrando diseño, obra y una mirada estratégica sobre el desarrollo inmobiliario. Su práctica combina arquitectura, ejecución y visión de negocio, con un fuerte foco en la calidad constructiva y en la forma de habitar.
El origen: crear, emprender y construir
Sebastián Mengot identifica el origen de su interés por la arquitectura en una necesidad temprana de crear. Desde chico, más que tener claro qué quería hacer, sabía qué cosas no le interesaban. Con el tiempo entendió que lo que lo movilizaba era emprender y hacerlo a partir de proyectos reales, tangibles.
Antes incluso de recibirse, ya había impulsado distintos emprendimientos y mantenía una búsqueda constante por generar, construir y hacer. Fue durante los primeros años de ejercicio profesional cuando terminó de comprender que la arquitectura reunía esas dos dimensiones que siempre lo habían acompañado: la creatividad y el espíritu emprendedor, aplicadas a algo concreto, físico y perdurable.
Mirando hacia atrás, reconoce señales claras de ese recorrido. Desde chico le gustaba diseñar, fabricar y armar objetos; incluso llegó a producir relojes de madera diseñados por él mismo. Hoy entiende que ahí ya estaba presente esa pulsión por pensar un objeto, diseñarlo y llevarlo a la realidad.
No fue hasta hace dos o tres años que terminó de consolidar esta mirada, enfocando su trabajo en el diseño y la construcción de casas como proyectos integrales, donde el diseño, la ejecución y la visión de negocio conviven desde el inicio.
¿Cómo definirías la identidad arquitectónica de tu estudio?
Es una pregunta difícil, y creo que a muchos arquitectos nos cuesta definirnos a nosotros mismos; en ese sentido, me siento bastante identificado. No creo que nuestro estudio tenga una identidad definida. Nos adaptamos mucho a cada terreno, a cada contexto y a cada cliente. Cada proyecto tiene su propia lógica y su propio carácter.
Dicho esto, con el correr del tiempo y de los proyectos, sí se empieza a construir una línea, una sensibilidad que se repite y que, de alguna manera, termina dando identidad. Para mí es una identidad viva, cambiante, que evoluciona con cada obra y que va a seguir transformándose hasta el último proyecto que hagamos. No nos interesa identificarnos con un estilo fijo.
Si hay un concepto que atraviesa casi todo lo que hacemos, son los espacios de transición. En el estudio hablamos mucho de patios, de espacios intermedios, de zonas que no son ni completamente interiores ni completamente exteriores. Esos lugares de conexión, donde se rompe el límite entre adentro y afuera, son un eje muy fuerte en nuestra arquitectura.
Creo que ahí hay un principio claro de nuestra identidad: una arquitectura que busca integrar el entorno, generar recorridos y crear momentos. A partir de eso, todo lo demás puede y debe seguir evolucionando.

“La arquitectura no es un objeto aislado: es una decisión que impacta en el lugar y en la forma de vivir de las personas.”
¿Qué buscan cuando plantean el diseño de un espacio para habitar?
Lo que manda siempre es el terreno y la persona que va a habitar la casa. El contexto es determinante: la orientación, el entorno, la topografía y las visuales. No tiene sentido imponer una tipología o un lenguaje si el lugar pide otra cosa. Lo mismo ocurre con el cliente y su forma de vivir y usar los espacios.
Las decisiones formales o constructivas no son elecciones estéticas aisladas, sino consecuencias de una correcta lectura del lugar y de entender a quién está dirigida la casa. La arquitectura debe responder a eso y no al ego del arquitecto.
Se busca que los espacios sean luminosos, funcionales y bien proporcionados. Esa es la base. Pero la clave está en ir un paso más allá: lograr que cada casa sea única, que tenga sentido en su entorno y que refleje la identidad de quien la habita.
La casa no es para el arquitecto, es para el cliente. El trabajo del estudio consiste en interpretar, ordenar y potenciar esa visión.
Hoy en Uruguay conviven distintos sistemas constructivos —como la construcción tradicional, el steel frame y el wood frame—. ¿Cómo abordan esta diversidad desde el estudio y cuáles son sus preferencias a la hora de proyectar y construir?
En el estudio, la construcción tradicional representa aproximadamente el 90 % de los proyectos. Es el sistema que prefieren y recomiendan, ya que permite desarrollar casas sólidas, pensadas para durar y envejecer bien, algo especialmente valorado en el mercado uruguayo.
Existe además un factor cultural: la solidez y la sensación de “casa firme” siguen siendo claves. La vivienda se entiende también como una inversión, por lo que el estudio trabaja considerando tanto el uso como el valor a largo plazo y la reventa.
Esto no implica descartar otros sistemas. Steel frame y wood frame forman parte de las opciones cuando el proyecto o el cliente lo ameritan. Son sistemas válidos, bien ejecutados, aunque responden a otra lógica y no siempre se adaptan a lo que busca el mercado local.
¿Qué materiales priorizan a la hora de proyectar y construir una vivienda, y por qué?
Madera dura, piedra y hormigón visto. Tres materiales nobles que no fallan.

Oficina en Carrasco, Montevideo.
Punta del Este continúa creciendo y atrayendo a quienes deciden construir en la zona. ¿Qué tipo de proyectos están desarrollando hoy desde el estudio?
Punta del Este viene creciendo de forma sostenida y la demanda aumenta a un ritmo fuerte. Hoy el perfil de clientes es cada vez más diverso, con presencia de inversores y familias de Estados Unidos, Alemania, Suiza y otros mercados, marcando un cambio de escala y de expectativas.
El estudio se enfoca casi exclusivamente en viviendas de alta gama, pensadas para todo el año. Son proyectos concebidos para funcionar tanto como residencia permanente, uso estacional o renta, con una arquitectura sólida, confortable y adaptable a distintos escenarios.
Para quienes están buscando un estudio de arquitectura para construir su casa, ¿qué aspectos considera clave a la hora de elegir, más allá del presupuesto?
Para mí hay varias cosas clave, más allá del presupuesto. La primera es que el estudio esté en la zona, que conozca el lugar, el mercado, las normativas, los proveedores y la dinámica real de obra. Proyectar una casa sin estar presente es un error.
Lo segundo, y no menos importante, es saber quién está realmente detrás del proyecto. No por ser un estudio grande el resultado va a ser mejor. Muchas veces el trabajo termina en manos de alguien junior y el cliente pierde control y calidad en el proceso. En nuestro caso, todos los proyectos pasan por mí. Somos un estudio boutique: apostamos a hacer menos, pero hacerlo muy bien, con atención real al detalle y a cada decisión, sobre todo en la parte de diseño, que es la base de todo lo que sigue.
Creo mucho en la relación directa, en la confianza y en el involucramiento personal. La casa es una inversión grande y un proyecto muy íntimo; no se puede tratar como un producto en serie.
¿Hay algún proyecto que represente especialmente al estudio y que te gustaría compartir? ¿Cómo fue esa propuesta?
Uno de los proyectos más recientes y representativos del estudio se ubica en Reserva Montoya. Se trata de una casa que se integra de manera directa al bosque, respetando los pinos existentes y permitiendo que el entorno defina la tipología.
La vivienda se abre al paisaje y se entrelaza entre los árboles, generando una relación fluida entre interior y exterior. Con cuatro dormitorios y una fuerte presencia de piedra y madera, el proyecto logra una arquitectura cálida, natural y contemporánea.
Hoy la casa es habitada por una familia brasileña y refleja con claridad la manera en que el estudio entiende la relación entre arquitectura, entorno y forma de habitar.
Proyecto terminado - Reserva Montoya - Lote 165
Imagenes de proyectos realizados por el estudio
Con base en La Barra, ¿qué zonas abarca hoy el área de trabajo del estudio?
Hoy la base del estudio está en La Barra, y nuestro foco principal es toda la zona de La Barra, Manantiales y la costa hasta José Ignacio inclusive. Es donde más trabajamos y donde mejor conocemos el mercado, los barrios, la normativa, etc.
Eso no quita que podamos desarrollar proyectos en otras zonas. Tenemos alcance en todo Punta del Este, desde Solanas hasta José Ignacio, y estamos preparados para tomar proyectos en cualquier punto si el encargo lo amerita.
Pero, siendo honestos, nuestro fuerte hoy está claramente en ese eje: La Barra–Manantiales–José Ignacio. Ahí es donde concentramos la mayor parte de nuestro trabajo y donde sentimos que más valor podemos aportar.
Para cerrar, ¿Algún concepto, idea o reflexión que te gustaría compartir?
Si tuviera que dejar un concepto, diría que estamos en un momento único en Punta del Este. Se está dando una combinación difícil de repetir: crecimiento real, llegada de capital, cambio en el perfil del público y un interés genuino por hacer las cosas bien. Hoy Punta ya no es solo un destino de verano; es un lugar para vivir, invertir y proyectar a largo plazo.
Veo a mucha gente descubriendo la zona por primera vez y a otros volviendo con una mirada distinta, más madura. Creo que es una gran oportunidad para ser parte de ese proceso, para construir con calidad y con visión. No se trata solo de hacer una casa; se trata de sumarse a un lugar que está en pleno crecimiento y transformación.
Desde nuestro lugar, buscamos acompañar a quienes quieren dar ese paso: vivir, invertir o desarrollar en la zona. Hacer arquitectura en este contexto es un privilegio, pero también una responsabilidad, porque lo que se construya hoy va a definir cómo se vive acá durante las próximas décadas.
Ese es, quizás, el mayor desafío de nuestro estudio: ser parte del crecimiento, pero pensando en el futuro de la ciudad. No hacer arquitectura descartable. No construir por construir. Pensar en el todo. Porque la ciudad la diseñamos entre todos, y que funcione bien o mal en el tiempo depende directamente de las decisiones que tomemos hoy.
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Para conocer más sobre el trabajo de Sebastián Mengot, visitá su sitio web sebastianmengot.com y su perfil de Instagram.











